Rubén Cedeño
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Sabiduría-Rubén Cedeño

La Sabiduría es la expresión y fusión de la inteligencia, iluminación, genialidad, percepción e intuición, en el presente, y es totalmente impredecible. La Sabiduría forma parte de lo que es Dios y la poseen los grandes maestros. La podemos expresar cuando emitimos algo propio que no es teoría mental ni información.

El Saber no es conocimiento ni información, ya que todo esto sin amor y sin deseos nobles de ponerlos al servicio constructivo del ser humano, puede producir monstruos.

La verdadera Sabiduría es hermana gemela de la Compasión, y consiste en perdonar y ayudar a aquel que ha cometido un error, se ha equivocado, enseñándole compasivamente; es no invadir ni dividir a discípulos o grupos que uno no ha formado; es allegarse a un enfermo y suministrarle salud; acercarse a la gente y darle la Enseñanza Espiritual que va a solucionar sus problemas, sin proponerle a cambio que se meta en determinada organización espiritual; es ser simple y dar la instrucción sin insignias ni banderas; ofrecerle la belleza y el arte a todos para que lo disfruten y se eleven; es tener buena voluntad hacia todos aquellos que se nos acerquen, especialmente a los que nos han facilitado la Enseñanza Espiritual.

La actitud máxima de todas las Sabidurías es “amar sin discriminación”. Aquel que condena al ladrón, al drogadicto, al gay, al travesti, a la prostituta, al que no pertenece a su sociedad supuestamente espiritual, no es sabio. “La Sabiduría es la Madre de todas las Ciencias Espirituales”.

Los problemas se resuelven con la Sabiduría que se tiene de haber vivenciado las cosas. Hay quien no conoce mucho, pero tiene la aplicación de la sabiduría que existe en emplear los Siete Aspectos de Dios y los Siete Principios Universales, y darle solución a situaciones complicadas.

La Sabiduría no es cerebral ni intelectual; cuando se activa sobreviene en uno la “Observación” en “Silencio”, Amor por las cosas, investigación y reflexión; esto permite percibir la solución a cualquier situación inarmónica.

Activando la Sabiduría dentro nuestro, nos conduciremos desde el plano donde solo conocemos y tenemos información, al plano de la comprensión de las cosas, que es lo único que nos dará dominio para poder resolver las situaciones de la vida y llegar a la auto-maestría.

La Sabiduría siempre es un hecho del presente, y no requiere del pasado, que almacena en el cerebro, en la memoria, ciertas experiencias. La Sabiduría pertenece al presente; es la acción de una respuesta inesperada ante un reto del momento; por eso, siempre es fresca, actual e impredecible. Solo la Sabiduría, que es el genio innovador, impredecible y fresco, sin pasado y totalmente desconocido, puede resolver aquello que no sabemos, de lo que nadie nos dijo algo, lo que nunca antes se resolvió.

La Sabiduría es una cualidad de Dios que siempre está esperando que la invoquemos y la activemos en nuestra vida.

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CÓMO SER SABIOS

El primer paso para ser sabio es tener el conocimiento intelectual de las cosas grabado en la memoria; pero esto solo no basta. El conocimiento siempre está primero y antecede al saber, que viene después. El arquitecto, al diseñar un edificio, primero obtiene la información teórica del inmueble, los cálculos y la distribución de espacios. Al dominar esto, entra en la fase creativa, dándole rienda suelta a su genialidad, intuición, y con esa Sabiduría, construye un bellísimo edificio.

Antes de pedir un don o desarrollar cualquier virtud se debe activar la Sabiduría, que es la madre de todos los demás dones y virtudes. Con Sabiduría podemos tener todo lo demás que deseemos. La Sabiduría nos da Fortaleza, Iluminación, Amor, Pureza, Salud, Provisión y Perdón, que son los “Siete Dones del Espíritu Santo”.

SABIO SALOMÓN

Dios le dijo a Salomón en la visión de Gabón que le pidiera lo que quisiera, y él pensó que si pedía riquezas, solo tendría riquezas; si pedía amor, solo tendría amor; si pedía poder, solo tendría poder; pero si pedía Sabiduría, tendría todos los demás dones. Salomón pidió Sabiduría, Dios se la concedió, y así fue como se convirtió en el Sabio Salomón.

Hagámonos amigos de la sabiduría y apliquémosla en todo lo que nos haga sufrir; así disolveremos toda situación inconveniente, trayendo bienaventuranza y felicidad. “Yo Soy envolviendo en el Rayo de la Sabiduría esta situación, para que se resuelva ahora”.

Sin sabiduría, no podemos obtener nada, y si conseguimos algo ignorantemente, se nos desbaratará, ya que la Sabiduría da sostenimiento, continuidad dentro de la creación, produciendo todo lo bello y bueno que nos hace felices en la existencia terrena y en la vida celestial también.

LUGAR DE LA SABIDURÍA

A la Sabiduría no tenemos que ir a buscarla fuera de nosotros a ningún lugar, ni a una isla en el Caribe, a los Himalayas, con un gurú en la India o el Tíbet, pues está en nuestro interior, en lo que se llama el Cristo Interior.

Desde que somos un feto en el vientre de nuestra madre, la “Sabiduría Divina” ya se está expresando en cada célula de nuestro organismo, manifestándose en la Inteligencia con la que mira cada ojo, oye cada oído, respiran la nariz y los pulmones, funciona la boca, digiere el estómago, late el corazón, circula nuestra sangre, funciona nuestro cerebro, se mueve cada dedo y funciona todo lo demás.

El grandioso saber de todos los siglos de evolución del planeta Tierra, las maravillas sobre la Sabiduría humana y Divina que hemos ido aprendiendo y lo que nos rodea, lo tenemos concentrado dentro de nuestro corazón, en el “Cristo Interior”. Es fantástico saber esto, porque podemos extraer de allí todo el saber que requerimos en esta vida para beneficio nuestro y de todos los que nos rodean.

SIETE SABIDURÍAS

Existen “Siete Sabidurías”, que son las virtudes de los “Siete Aspectos de Dios”. Estas sabidurías son: Saber Dirigir, Saber Pensar, Saber Amar, Saber Embellecer, Saber Sanar, Saber Tener y Saber Perdonar.

Estas “Siete Sabidurías” son opuestas a las “siete pobrezas”, que siempre ocasionan malestar y sufrimiento, y que no tenemos porqué padecer. Las “siete pobrezas” son: desánimo para hacer las cosas, ignorancia en la vida, odio hacia todo el mundo, fealdad que produce rechazo, enfermedad por descuido, miseria y rencor.

La Sabiduría es lo único que puede hacer desaparecer de cada individuo y de toda la raza humana, el flagelo de las “siete pobrezas”. Con Sabiduría Dios pronunció el Verbo Creador; la Sabiduría es el Decreto que transforma lo negativo en positivo. Afirma: “Yo coloreo toda mi vida con el Dorado Esplendor de la Sabiduría”.

Al invocar la sabiduría nos llenamos del brillo de la Iluminación, la gracia de la Inteligencia, la gloria de la Intuición, el esplendor del Genio, la variedad de la Creatividad y la Inventiva.

(Extracto del libro “Rayo Dorado”)

Por Rubén Cedeño

Grupo Metafísico de Madrid

Desde la Sede Central del Grupo Metafísico de Madrid Europa tengo el placer de darles la bienvenida a todos los que visitais esta puerta a las enseñanzas de los Maestros Ascendidos, de la edad dorada de su majestad Saint Germain y a la magistral exposición de su discípula directa, nuestra Amada Conny Méndez, cuyo legado recibimos de la mano de nuestro amigo Rubén Cedeño, para cuyo agradecimiento por su Amor, Instrucción y Amistad no conoce límites.

Aprovecho esta oportunidad para dar las gracias públicamente también a las personas que componen el grupo interno que tengo el privilegio de dirigir, sin cuyo amor, buen hacer y apoyo incondicional, no podría realizar la tarea que libremente elegí en su momento, así como a todos los colaboradores que contribuyen con las conferencias e instrucciones día a día, fieles a su linea discipular y a su conciencia. 

Si en algo contribuye esta página, a la expansión de la luz, aunque sea de una persona, nos daremos por satisfechos.

por Domingo Laut Rodríguez